Por Lucía Calcopietro | Beauty TV
La piel habla. A veces con luminosidad, otras con tirantez, sensibilidad, manchas o pequeños brotes que parecen aparecer de la nada. Pero en realidad, nada ocurre porque sí. Nuestro órgano más expuesto está en diálogo permanente con el entorno, con nuestros hábitos y con el paso del tiempo.
En un nuevo episodio del podcast de Beauty TV, conversamos con la Dra. Maira Lascano, médica especialista en medicina estética, sobre cómo cambian las necesidades de la piel según cada estación del año, qué tratamientos hoy priorizan la regeneración antes que la corrección artificial y por qué la medicina estética moderna busca potenciar, no transformar.
La piel también cambia con el clima
“El organismo es un reflejo del entorno y de nuestros hábitos”, explica la Dra. Lascano. Y la piel no es la excepción.
Con la llegada del invierno, la baja de temperatura y los ambientes calefaccionados suelen generar mayor sequedad, sensación de tirantez y debilitamiento de la barrera cutánea. A esto se suman tratamientos típicos de esta época, como peelings o láseres de renovación, que requieren aún más hidratación y cuidados específicos.
En cambio, primavera y verano traen otros desafíos: aumento de grasitud, poros más visibles, brotes y una mayor exposición solar. Allí el mensaje es claro: el protector solar no se negocia.
Pero ya no alcanza con pensar en “piel grasa” o “piel seca”. Hoy los especialistas hablan de condiciones dinámicas de la piel, influenciadas por edad, hábitos, descanso, alimentación y clima.
El nuevo paradigma: menos relleno, más regeneración
Durante años, la medicina estética se enfocó en corregir arrugas puntuales o rellenar surcos visibles. El resultado, muchas veces, fueron rostros inexpresivos o con rasgos artificiales.
Hoy la mirada cambió.
“La idea ya no es eliminar un surco porque sí, sino entender qué estructuras cambiaron con el envejecimiento y trabajar sobre eso”, explica Lascano.
El envejecimiento facial no depende solamente de la piel. También intervienen cambios en la estructura ósea, en los compartimentos grasos del rostro y en la firmeza general del tejido.
Por eso, el enfoque actual busca reposicionar, sostener y regenerar, respetando la anatomía natural.
En otras palabras: verse mejor sin dejar de parecer uno mismo.
Escuchar antes de intervenir
Uno de los puntos más interesantes de la conversación fue la mirada humana sobre el paciente.
Para la especialista, ningún tratamiento debería comenzar sin una escucha real.
“Primero hay que entender qué le preocupa a esa persona. Qué cambio notó. Qué expectativa tiene.”
No todos los rostros necesitan lo mismo. Y no todo lo que técnicamente puede hacerse, necesariamente debe hacerse.
La filosofía de trabajo de la Dra. Lascano apunta a acompañar, no imponer.
“Si hay rasgos con los que el paciente se siente cómodo, no hay razón para modificarlos.”
Una postura especialmente valiosa en tiempos atravesados por filtros, inteligencia artificial e imágenes irreales que alteran la percepción de belleza.
Bioestimulación: ayudar a la piel a hacer lo que ya sabe
Uno de los conceptos más actuales en medicina estética es el de bioestimulación.
En lugar de “rellenar”, el objetivo es estimular procesos naturales que el cuerpo va perdiendo con el tiempo, como la producción de colágeno y ácido hialurónico.
A partir de los 25 años aproximadamente, esa capacidad comienza a disminuir.
La buena noticia es que hoy existen tratamientos capaces de activar nuevamente esos mecanismos, mejorando:
- firmeza
- luminosidad
- hidratación
- calidad general de la piel
“Buscamos una piel que se vea saludable, no una cara artificialmente congelada”, resume la médica.
Belleza también es descanso
Más allá de cualquier procedimiento, la doctora insiste en algo fundamental: sin hábitos saludables, ningún tratamiento hace magia.
Dormir bien.
Hidratarse.
Reducir ultraprocesados.
Usar protector solar.
Tener rutina diaria de skincare.
Todo impacta.
Incluso la respuesta del cuerpo frente a un tratamiento mejora cuando el organismo está equilibrado.
¿Cuándo empezar a prevenir?
La prevención no empieza cuando aparecen las primeras arrugas.
Empieza mucho antes.
Hoy existe una conciencia mucho mayor sobre el daño solar desde la infancia y sobre la importancia de cuidar la piel desde etapas tempranas.
No con procedimientos invasivos, sino con educación y hábitos.
En adultos jóvenes, tratamientos suaves como peelings o renovadores celulares pueden ser herramientas preventivas útiles, siempre acompañados por hidratación y supervisión profesional.
Belleza natural, con criterio
Quizás el mensaje más potente de esta charla sea este: la medicina estética bien entendida no busca fabricar rostros perfectos.
Busca acompañar procesos naturales, mejorar calidad de piel y respetar identidad.
Porque verse bien no debería implicar dejar de reconocerse.
Mirá el episodio completo en Beauty TV
🎥 Podcast con Lucía Calcopietro y la Dra. Maira Lascano



